Mujeres inversoras y en el mundo de la Bolsa de valores

Cuando hablamos en grandes personas del mundo de los negocios y de la inversión siempre nos vienen a la cabeza nombres de hombres. En el mundo de los negocios tenemos a genios como Bill Gates o Steve Jobs y en la Bolsa de valores el más destacado es, sin duda, Warren Buffett.

Sin embargo, aquí vamos a hablar de mujeres inversoras, pues las hay, por lo que creo que diferentes mujeres merecen un espacio en este artículo. Pero antes, vamos a ponernos en situación viendo unos datos.

Finanzas y empresas

En Estados Unidos, el 55,4% de las personas que trabajan en finanzas son mujeres. Sin embargo, sólo el 16% de los ejecutivos son mujeres, el 18% de los consejeros son mujeres, y tan sólo el 2,9% de los consejeros delegados o CEOs son mujeres. Ante estos datos, resulta obvio que no es fácil para una mujer triunfar en la Bolsa de valores. Sin embargo, hay algunas que lo han hecho.

Geraldine Weiss

Geraldine Weiss es la primera mujer que se hizo un nombre en el mundo de la inversión en Bolsa. Además de estudiar Finanzas, aprendió de inversión escuchando hablar de Bolsa y leyendo libros de los mejores inversores del mundo como Benjamin Graham. Sin embargo, no conseguía trabajar en Bolsa. “esto es un mundo de hombres“, solían decirle. Por ello, no fue hasta que cumplió 40 años que decidió su propia compañía de inversión. Estamos hablando del año 1966.

libros de bolsa warren buffett

Sin embargo, a pesar de su valentía seguía trabajando en un mundo que, por entonces, era muy machista. Le decían que nadie querría ser asesorado por una mujer o que nadie dejaría su dinero y sus inversiones en manos de ella. Por eso, hasta los años 70 no firmaba sus cartas con su nombre completo, sino que firmaba como G.Weiss.

A pesar de todos los impedimentos, la estrategia de inversión de Geraldine Weiss era tan buena que consiguió batir a la mayoría de sus rivales y a las Bolsas de referencia por mucha diferencia. Su estrategia de elegir empresas que reparten dividendos y que tienen buenos fundamentales era mucho mejor que la de aquellos que simplemente soltaban palabras que sonaban muy importantes y que presentaban las cosas de forma muy seria, pero que no tenían nada detrás.

Weiss se mantuvo en activo e invirtiendo hasta 2003, pero su legado continúa y su empresa sigue en pie y siguen dando consejos a los inversores.

Muriel Siebert

Muriel Siebert es una mujer que fundo uno de los mejores brokers de Bolsa. A pesar de no terminar la carrera, en 1967 fundó el bróker llamado Muriel Siebert & Co. Conseguir el registro en la Bolsa de Nueva York (NYSE) fue realmente difícil para ella, y se le denegaron muchísimas de las peticiones que hizo a lo largo de su carrera. Sin embargo, su perseverancia le ayudó a conseguir todos los permisos y convertirse en la primera empresa del NYSE liderada por una mujer.

Muriel Siebert era todo una innovadora y en 1975 transformó su bróker un bróker de bajo coste, el primero que hubo de su categoría. Esto le reportó muchos problemas de nuevo, estando al borde de la expulsión de NYSE, pero supo sobreponerse a ellos, y finalmente se convirtió en un gran bróker.

Bolsa de valores

¿Se habla de mujeres como ésta en alguna película de Bolsa o en algún libro? La verdad es que no. Tampoco aparecen en los diarios económicos. De hecho, si vemos alguna película de Bolsa las mujeres que aparecen sólo son tías buenorras pero ignorantes. Lo de estar buena está muy bien, pero parece incompatible que se puede ser mujer o, aún más, mujer guapa, y triunfar en el mundo de los negocios

Por suerte,contamos con grandes inversoras y, quizá, en unos años, veamos que en la parte alta de la lista Forbes aparecen nombres de mujeres y que Warren Buffett (una persona de la que hay mucho que aprender) comparte puesto con alguna mujer que ha llegado ahí por sus propios méritos.


Mujeres en las series de negocios: Peggy Olson

Siempre me ha llamado la atención que en la ficción apenas hay mujeres en el mundo de los negocios. Sin embargo, la triste realidad es que la ficción, en este caso, supera a la realidad, pues es obvio que las mujeres, hasta hace bien poco, estaban fuera de este mundo. Si vemos películas como Wall Street o El Lobo de Wall Stret, los protagonistas siempre son hombres y las mujeres tienen reservado el espacio de simple niña bonita. Ser una niña bonita está muy bien, pero también se puede ser una mujer de negocios y tener éxito en ambos campos. Por eso, quiero dedicarle un blog a las mujeres exitosas en los negocios y en la Bolsa, tanto en la ficción como en la realidad, y quiero estrenarlo con Peegy Olson, una de las protragonistas de Mad Men. Como voy a hablar de lo que sucede en la serie, si vas a querer verla, deja de leer aquí.

Peggy Olson

madmen460

La serie Mad Men se desarrolla entre los años 60 y 70. Peggy Olson (en el medio), que en la ficción es nacida en 1939, es contratada por la agencia de publicidad Sterling&Cooper en 1960. Por tanto, cuando la contratan tiene tan sólo 21 años para trabajar como secretaria del hombre más carismático y guapo de la oficina, Don Draper.

En la empresa tiene bastantes problemas pues el machismo está a la orden del día y, además, Peggy no destaca por su estilo y feminidad, más bien al contrario, y tiene algún problemilla con sus compañeros. De esta forma, está en una encrucijada.

Sin embargo, Peggy Olson es una mujer muy inteligente, tanto, que a pesar de que sus opiniones no cuentan nada en un principio, cuando su jefe empieza a escucharla se da cuenta de su potencial. En un momento dado decide darle más responsabilidad y se encarga de una pequeña cuenta de la agencia. Su trabajo es tan exitoso que su jefe decide que deje de ser secretaria y pase a ser creativa, la primera mujer que lo consigue.

¿Y qué pasa cuando la ascienden? Que todo el mundo piensa que ha ascendido por acostarse con su jefe. Nada más lejos de la realidad, entre Don Draper y Peggy Olson la relación nunca es muy buena, y no existe ninguna atracción. Peggy Olson se convierte en la primera creativa de la empresa por sus propio méritos.

peggy-mad-men

Peggy Olson es un ejemplo en la ficción del esfuerzo que supuso para las mujeres poder llegar a puestos de responsabilidad. Ver cómo eran las cosas en los 60 y 70 en Estados Unidos puede hacernos una idea de la dificultad del camino y del mérito de aquellas que lo abrieron.